lunes, 7 de agosto de 2017

Cantinas vs. bibliotecas en Tuxtla Gutiérrez


Por Alberto Alejandro Cano Coutiño

En Tuxtla Gutiérrez se han abierto más cantinas que bibliotecas, en la capital sólo hay 14 bibliotecas municipales y una biblioteca pública central ubicada cerca del mercado cinco de mayo. En contraparte se estima que hay más de 7 mil cantinas y otros negocios relacionados con la venta de bebidas alcohólicas. Ello revela que, en la capital por cada biblioteca existen 467 cantinas y  por cada cantina hay 83 habitantes en promedio, tomando como base comparativa la Encuesta Intercensal 2015, realizada por el INEGI. Por lo que el número de bibliotecas es la ínfima parte, comparado con el número de bares y antros.



Debido a esto, ya es común ver en el centro de Tuxtla o en las colonias, cantinas con nombres estrafalarios como “el chavo”, “la biblioteca”, “la garrapata”, “el tiburón de oro”, por mencionar algunas, seguidas unas de otras, como lo es el caso de los Barrios Los Milagros y San Pascual, esto se ha convertido en una pesadilla para los vecinos. La proliferación de cantinas y bares disfrazados con el giro de “restaurantes familiares”, han desatado la violencia, prostitución y asaltos, que ha impactado en las familias.

En cambio las bibliotecas públicas pueden ser un instrumento educativo para la población, y ante la inseguridad que vive el país, ser el principal aliado en la reconstrucción del tejido social a través de la generación de formas de convivencia comunitaria, de participación social y de recuperación de espacios públicos.


La ley de bibliotecas recientemente aprobada por el Congreso del Estado deberá impulsar el establecimiento, equipamiento, mantenimiento y actualización permanente de las bibliotecas públicas de Chiapas, la realidad es que éstas sobreviven en el olvido. Los diferentes niveles del gobierno en el ámbito de sus atribuciones legales deberán incentivar y apoyar a las bibliotecas, las que tendrán que ser rescatadas del abandono y el olvido en el que se encuentran y mejoren las condiciones salariales de quienes ahí laboran.

La idea es que los alcaldes ya no autoricen más licencias para la instalación de cantinas en las colonias. Estos permisos, deben limitarse estrictamente a los sectores comerciales de cada ciudad y en cambio el establecimiento de bibliotecas será una obligación para cada municipio.

Por otra parte, está claro que en Tuxtla Gutiérrez y otros municipios hay pocas bibliotecas, ante esta situación, está la propuesta que en la construcción de nuevos fraccionamientos, sobre todo aquellos en los que se construyan al menos 500 casas, los desarrolladores tengan la obligación de donar al municipio un local que será destinado específicamente para el establecimiento de una biblioteca en el fraccionamiento, la operación de ésta estaría a cargo del municipio.



Tuxtla Gutiérrez mi ciudad, y algunos pasajes de Chiapas



Por Alberto Alejandro Cano Coutiño

El cronista Jorge Alejandro Sánchez Flores, nos ofrece un recorrido por Tuxtla, a través del libro, “Tuxtla Gutiérrez mi ciudad, y algunos pasajes de Chiapas”, éste se enmarca en la víspera del aniversario 169 de que Tuxtla lleve el apellido del héroe federalista, Joaquín Miguel Gutiérrez, lo que sucedió en 1848.



Esta obra reúne a través de anécdotas, charlas y recuerdos, textos que fueron recopilados por el autor, por más de siete años de publicar en periódicos locales. Sánchez Flores, describe así su libro: “Es una selección de artículos que originalmente fueron publicados en periódicos locales; en el 2010 publiqué en el marco del centenario  y bicentenario de la revolución y de la independencia de México, anécdotas de estos acontecimientos, en el 2011 publiqué biografías de mujeres, en el 2012, 2013 y 2014 se publicaron historias de la ciudad, entre ellas crónicas tuxtlecas y chiapanecas de personajes, ríos, edificios, marimberos, payasos, toreros, peluqueros, neveros, médicos, maestros como Agripino Gutiérrez, Manuel de Jesús Martínez Vázquez, Fernando Castañón Gamboa, por mencionar algunos. Son más de 500 artículos, de los que seleccioné 130 relacionados a Tuxtla, los cuales dieron a la luz este libro”.


El propósito de Jorge Alejandro es dar a conocer a muchos personajes anónimos y situaciones que en su momento protagonizaron sucesos que jugaron un papel muy importante en el desarrollo de nuestra capital, entre estos se encuentran: la fuente ”Diana la cazadora”, carnaval zoque tuxtleco, historia del meque, Ángel Pola Moreno, peluquerías antiguas, Rafael Pascasio Gamboa, etcétera. Para concluir, Jorge Alejandro invita a los lectores jóvenes que lean  “Tuxtla Gutiérrez mi ciudad, y algunos pasajes de Chiapas”, “les llamará la atención ya que no es una lectura casada, es alegre y dinámica, este libro no está hecho para leerse de principio a fin, no es una novela, sino que puede leerse en cualquier capitulo, puede leer uno u otro, son lecturas de dos o tres páginas”.



Jorge Alejandro Sánchez Flores, es abogado y promotor cultural, rescata la microhistoria, los usos y las costumbres de Chiapas, escribe crónicas y artículos en diarios locales. Ha escrito los siguientes libros: el muñeco de papel editado, cinco mapaches tuxtlecos, coautor de varios libros con miembros de la asociación de cronistas del estado de Chiapas A.C., ha recibido reconocimientos, entre ellos la mención honorifica en el XXXI Congreso Nacional de Cronistas, primer lugar nacional de historiografía, entre otros. Pertenece a la Asociación de Cronistas del Estado de Chiapas A.C., Asociación Nacional de Cronistas de Ciudades Hermanas A.C., Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, y socio del Ateneo de Ciencias y Artes de Chiapas.



sábado, 22 de julio de 2017

Mario Benedetti

En este video, el escritor uruguayo Mario Benedetti nos brinda reflexiones sobre la región, anécdotas, lectura de fragmentos de libros, y la posibilidad de conocer mejor sus estéticas y puntos de vista.


Montoto y Javidu

Por Alberto Alejandro Cano Coutiño



El tristemente célebre ex gobernador de Veracruz Javier Duarte de Ochoa, al salir del juzgado de la tercera audiencia y abordar el transporte que lo llevaría de regreso hacia la prisión en Guatemala, haciendo gala de su afición por la poesía,   se lanzó un palomazo con una frase muy singular tomada de la obra el “Evangelio según Santiago Montoto”.  

“Paciencia, prudencia, verbal contingencia… dominio de la ciencia, y presencia o ausencia, según conveniencia”, expresó Javier Duarte con los reporteros que cubrían la nota.

Pero, ¿quién fue Santiago Montoto y cuál fue su obra?

Santiago Montoto, fue un sevillano que nació en  1890 y murió en el año de 1973. Fue un abogado y escritor español, licenciado en derecho y filosofía y letras por la Universidad de Sevilla, además de ser investigador en su ciudad natal. Fue miembro de la Real Academia Sevillana de Buenas Letras, y socio correspondiente de la Real Academia de la Historia. En cuanto a su obra en cuestión el  “Evangelio” es una compilación de dichos célebres y frases que el abogado y filósofo sevillano fue recopilando con el paso del tiempo, nada que ver con religión o teología.

La frase original dice:

“En Sevilla hay que tener paciencia y prudencia, verbal contingencia; no exhibir excesiva ciencia, y presencia y ausencia según conveniencia”.

El periodista Salvador Camarena, propone esta versión:

"Negligencia. Indolencia. Verbal incontinencia. Dominio en petulancia y cleptomanía. Sevicia y mafioso según conveniencia".

Montoto también creó fama por su biblioteca, el mismo la arreglaba y ordenaba, Santiago estaba orgulloso de sus libros y compraba todo aquel volumen antiguo o raro que le llamaba la atención.

Su obra es la siguiente:

Poesía y novela: las delicias viejas. Poesías (1919). Locura de Carnaval. Novela (1924). El marquesito de arenales. Novela (1924).  La Novela de mi amigo. Novela (1924).
Historia: Sevilla en el Imperio: Siglo XVI.  Las calles de Sevilla (1940). La Catedral y el Alcázar de Sevilla (1948). Biografía de Sevilla (1969).  Esquinas y conventos de Sevilla (recopilación de artículos periodísticos; 1973). Las parroquias de Sevilla. Nueva semblanza de Bécquer (1981).


Estudios y biografías: Ensayo de una bibliografía cervantino-sevillana (1916). Noticias de un certamen poético del siglo XVII celebrado en Sevilla en honra de la Concepción (1917). Bartolomé Esteban Murillo: estudio biográfico-crítico (1923). Nobiliario de reinos, ciudades y villas de América española (1928). Contribución al vocabulario de Lope de Vega (1949). Valera al natural (1962). Fernán Caballero: algo más que una biografía (1969). Antecedentes familiares de Bécquer (1971).

martes, 27 de junio de 2017

El ocaso de las librerías en Chiapas


Por Alberto Alejandro Cano Coutiño  

Una librería es el espacio físico donde se venden libros y, lo primordial,  el acceso que esta proporciona al público en general para obtener los ejemplares que ofrece, en cualquier formato, llámese impreso o digital.

El 21 de junio de 2014, se da el anuncio del cierre de la librería de Educal en el corazón de Tapachula, esto desató una reacción de molestia entre la población; a unos días desde que se dio a conocer la noticia, que llegó rápidamente incluso a los periódicos, noticiarios de radio y redes sociales, al parecer los únicos que no se habían pronunciado ante esta noticia, eran las autoridades municipales, y quienes más tenían que decir al respecto.        

De acuerdo a cifras de la Asociación de Libreros en el estado de Chiapas, se han cerrado en el estado más de 19 librerías, ya que en el 2007 habían 35 y ahora solo 16, de las cuales Tuxtla Gutiérrez cuenta tan sólo con 6 de ellas y las demás distribuidas en diversos municipios, las librerías que han cerrado recientemente son: Entretente, la librería del IPN, Abastecedora de libros, biblioser, la Ceiba y la de Cristal.

A pesar de todo, aquí en Tuxtla Gutiérrez, de las 6 librerías que subsisten, Una de ellas, la librería Educal está escondida en el centro cultural “Jaime Sabines”,  hay personas, que increíblemente no la conocen, no se le da la adecuada difusión, apenas y tiene cajones de estacionamiento. Otras librerías importantes son Braulios y el Escritorio Moderno, de la familia Sánchez, toda una tradición en el negocio editorial, propician  la gestión y difusión de las artes, se conservan a pesar del paso del tiempo. 

En la librería el Principito predominan los textos escolares, y libros de literatura, además de libros técnicos, los de autoayuda son destacados en las mesas principales. Por otro lado, las librerías del Fondo de Cultura Económica y Porrúa con convenios con la Universidad Autónoma de Chiapas, ambas son muy exitosas con el público al que se dirigen, están bien ubicadas y ofrecen libros baratos aunque no haya descuentos, los vendedores siempre están disponibles.

Librerías de Cristal cerró sus labores en junio de 2012. De acuerdo a Domingo Quiroz, ex gerente de esta librería que estuvo ubicada en la principal plaza comercial de la capital chiapaneca.  Afirma que “los problemas económicos llegaron en 2009, con el brote de influenza. Aunque hubo un bajón drástico en las ventas, el negocio pudo mantenerse hasta la primera mitad de 2012 gracias a que logró venderle a dependencias públicas”.

El director general del Instituto de Desarrollo Profesional para Libreros (Indeli), Arturo Ahmed, afirma que en los últimos cinco años, han cerrado una de cada 10 librerías de las mil 528 que este organismo detecta en México. Subraya que las razones por las que han cerrado las librerías son la falta de administración y la crisis económica que en los últimos años ha vivido el país. Descarta que la falta de lectores sea un factor que acentúe el problema. “Si fuera por falta de lectores, las ferias de libro no venderían lo que venden”.

Otro de los problemas afirma Ahmed, es que “Muchas librerías están descapitalizadas porque en la actualidad la gran mayoría de los libros de texto no los venden las librerías. Los venden las editoriales directamente a las escuelas y eso ha permitido también que bajen sus ventas y que no tengan la suficiente capacidad para seguir adelante”.

En el mes de mayo pasado, el Congreso del Estado aprobó la Ley de Fomento para la Lectura y el Libro del Estado de Chiapas. Esta ley contempla propiciar la generación de políticas, programas, proyectos y acciones  dirigidas al fomento y promoción de la lectura; fomentar y estimular la edición, distribución y comercialización del  libro  y  las publicaciones periódicas.  

Además, fomentar y apoyar el establecimiento y desarrollo de librerías, bibliotecas y otros espacios públicos y privados para la lectura y difusión del libro; establecer mecanismos de coordinación interinstitucional con los distintos órdenes de gobierno y la vinculación con los sectores social y privado, para impulsar las actividades relacionadas con la función educativa y cultural del fomento a la lectura y el libro.

Esperemos que con esta ley haya un marcado interés de parte de las autoridades en materia de políticas públicas para fomentar la lectura, el libro y las librerías.

Como bien dijo el poeta y ensayista, Leopoldo Sedar Senghor, “Cerrar una librería es como quemar los libros libro a libro, un incendio del que quizá no somos conscientes los ciudadanos, porque creemos que aún no nos quema directamente”.

acout600@hotmail.com

Las bibliotecas públicas, grandes beneficios a la educación y cultura



Por Alberto Alejandro Cano Coutiño

De acuerdo al Manifiesto de la UNESCO en favor de las Bibliotecas Públicas, proclama a esta como una fuerza viva de educación, cultura e información y como agente esencial de fomento de la paz y los valores espirituales en la mente del ser humano.  Así pues, la UNESCO alienta a las autoridades nacionales y locales a que apoyen las bibliotecas públicas y participen activamente en su desarrollo.

Tal es el caso de la Red de Bibliotecas Públicas de Tuxtla Gutiérrez, este conjunto agrupa a 14 bibliotecas distribuidas en la geografía tuxtleca como son: Albania Alta, Plan de Ayala, El Jobo, Copoya, Las granjas, San Roque, Laguitos, Patria Nueva, Niño de Atocha, Terán,  entre otras, y tienen entre sus objetivos esenciales promover la lectura entre los habitantes  la sociedad tuxtleca.

Los servicios que se otorgan en las bibliotecas públicas de la red municipal tienen como objetivo vincular a la población con los libros, y desarrollar su gusto por la lectura a partir del conocimiento de las necesidades de cada comunidad.

Para dar atención a los usuarios de Tuxtla, las bibliotecas de la red municipal, proporcionan los siguientes servicios básicos: préstamo interno con estantería abierta, préstamo a domicilio, servicios de consulta, orientación a usuarios, fomento a lectura

De acuerdo con sus dimensiones, recursos y nivel de desarrollo, parte de las bibliotecas ofrecen, adicionalmente: módulo de servicios digitales con acceso a internet, videoteca, hemeroteca, ludoteca, sala de usos múltiples, sala Juvenil y sala multimedia.

“Garantizamos el acceso a libros de forma gratuita a los usuarios, porque estamos convencidos que la educación es la esencia del ser humano”, precisó la Directora  de Bibliotecas y Desarrollo Cultural del municipio de Tuxtla Gutiérrez, Violeta Hernández Ballinas.

Explicó que a través de la red de bibliotecas municipales, se ha dado  un gran apoyo a todas  las manifestaciones  artísticas, lúdicas y folklóricas de la región, los bibliotecarios han salido a escuelas para implementar en los salones la hora del cuento, en la calzada de los hombres ilustres se establecieron cinco islas de lectura, que hacen un total de 2700 libros.

“hacemos una cordial invitación a los ciudadanos de Tuxtla para que asistan a las bibliotecas públicas, son lugares donde se encuentra la sabiduría y el conocimiento”, enfatizó Violeta Hernández.

Comentarios acout600@hotmail.com

Las bibliotecas representan un espacio vivo: Molina Valencia


Lucía Sarauz Gutiérrez
Dentro del Congreso del Estado se encuentra un sitio que por su tranquilidad constante pareciera que no existe; sin embargo, saltan a la vista los estantes repletos de libros. La Biblioteca Pública Mariano Robles Domínguez presume sus nuevas instalaciones.
Durante 12 horas (de 8 a 20 horas), el recinto ofrece sus servicios al público en general con mobiliario y equipos de cómputos nuevos. Aunque físicamente es pequeña, la Biblioteca cuenta con un acervo de más de 16 mil libros, de temas, autores, años y títulos diversos. Así como un catálogo virtual.
“Tenemos un catálogo virtual disponible a la población en la página del Congreso del Estado www.congresochiapas.gob.mx, en donde se pueden hacer búsquedas del materiales de acuerdo al título, tema, autor, año; la ventaja es recortar el tiempo de consulta física”, asegura Iván Arturo Molina Valencia, jefe del Departamento de la Biblioteca Mariano Robles Domínguez del Congreso del Estado.
Hace varias semanas, la Biblioteca Pública abre nuevamente sus puertas con un acervo distribuido en siete colecciones, entre ellas Consulta General, Infantil, Chiapas, Senado de la República, Periódicos y diarios oficiales, entre otros. Puede encontrar libros en temáticas de ciencias, psicología, lengua, literatura, historia, filosofía, sociología y religión.
“Una de nuestras colecciones es la General, que alberga todo tipo de contenidos, como literatura, conocimientos especializados, así como la de enfoque infantil; otra colección Chiapas, de todos los autores y publicaciones que surgen de la entidad;  somos la tercera colección más grande en el estado de Diarios Oficiales de la Federación y de periódicos oficiales del Gobierno del Estado; también puedes consultar la colección Senado de la República; los equipos de cómputo sirven para tener acceso de materiales que nosotros no tenemos.”
Desde el 13 de diciembre de 1986, el recinto se encuentra en funcionamiento y tiene como objetivo promover la lectura entre la población. “Con el hecho de reinaugurar y de dotar con nuevo mobiliario ya se está fomentando su uso; asimismo, la ley de Fomento a la Lectura, y la Ley de Bibliotecas para el estado de Chiapas permiten dignificar el espacio y dar la certeza jurídica que necesiten las bibliotecas para que las autoridades municipales fomenten y conserven estos espacios culturales”.
En la Biblioteca Pública Mariano Robles Domínguez se llevan a cabo círculos de lectura, presentaciones de libros, ciclos de cine y talleres: “Es importante que la población entienda que las bibliotecas no sólo tienen que ver con el ámbito académico, sino que representan un espacio vivo”.
Este recinto recibe al año 20 mil visitas; cuenta con un área que empastado y encuadernado para darle mantenimiento a los libros. Su acervo se encuentra en crecimiento gracias a los a convenios de intercambio bibliográfico y participación con la Secretaría de Cultura federal, el Senado de la República y distintas instituciones que donan parte de lo que publican. Sin olvidar las donaciones voluntarias de particulares.  
La Biblioteca Pública Mariano Robles Domínguez ofrece sus servicios de 8 a 20 horas. Conózcala. Se encuentra dentro del recinto legislativo, en Tuxtla Gutiérrez.

viernes, 9 de junio de 2017

Pilares de la bibliotecología chiapaneca

Por Alberto Alejandro Cano Coutiño

Las bibliotecas y los centros de documentación son indispensables para que los ciudadanos puedan disfrutar de una mejor calidad de vida y un desarrollo óptimo en los niveles económico, social, cultural y educativo. En la misma medida en que los pueblos dispongan de los recursos y servicios de información y los utilicen convenientemente, se verá reflejado en ellos el progreso, el desarrollo individual y colectivo.


Es por eso, que en esta columna deseamos resaltar a los que han forjado el desarrollo de las bibliotecas en Chiapas, tal es el caso del  Maestro Arquímedes Rosemberg López Roblero, oriundo de la ciudad de Motozintla; el pasado 20 de febrero recibió de manos del rector de la Universidad Autónoma de Chiapas, Carlos Eugenio Ruiz Hernández un reconocimiento por su amplia trayectoria y aportación al desarrollo de la bibliotecología en el estado de Chiapas; ya que uno de sus mayores méritos ha sido el ser fundador y director de la Biblioteca Central Universitaria.   Así mismo, su incansable trayectoria en el fomento de la profesión bibliotecaria lo llevó a proponer cursos, seminarios y talleres de capacitación, los cuales impulsó desde sus funciones como director de la Dirección de Desarrollo Bibliotecario de la UNACH. Además de ser catedrático en la Licenciatura de Bibliotecología y Gestión de Información,  actualmente funge como coordinador académico de la misma.

Es egresado del Instituto Politécnico Nacional como ingeniero químico industrial, cuenta con una maestría en bibliotecología por la UNAM y además es maestro en educación superior por la Universidad Autónoma de Chiapas.  En la Ciudad de Tuxtla Gutiérrez dirigió la Dirección de Desarrollo Bibliotecario de la Universidad Autónoma de Chiapas,  fue director del Sistema Bibliotecario de la Universidad de Quintana Roo, se desempeñó como director de la Biblioteca del Centro de Estudios Avanzados de la Universidad Autónoma de Chiapas,   fue además director de la Red Estatal de Bibliotecas Públicas del Estado de Chiapas del Consejo Estatal para la Cultura y las Artes, Director del Centro Universitario de Información y Documentación de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas.


López Roblero, explica que en 1982, como consecuencia de la implementación del Programa Nacional de Bibliotecas Públicas, por las autoridades gubernamentales: el presidente de la República Miguel de la Madrid Hurtado, Miguel González Avelar, secretario de educación pública y Ana María Magaloni, directora general de bibliotecas, se dieron las condiciones para construir en el estado de Chiapas, la Biblioteca de la UNACH. En esos momentos el estado era gobernado por el general Absalón Castellanos Domínguez y el secretario de educación era Javier López Moreno.

El terreno de 28 mil metros cuadrados, en donde se encuentra la Biblioteca Universitaria, fue donado por don Carlos Maciel Espinosa, una de las condiciones del donante fue cuidar el medio ambiente del lugar, conservando las plantas y los árboles, a fin de no convertir el sitio en un lugar dominado por el cemento y el concreto.


El seis de diciembre de ese año, se inicia la construcción formal del edificio, con la colocación de la primera piedra por el rector Morales Constantino. En febrero de 1984, se inician los trabajos de adquisición y organización de los libros, además de la contratación y capacitación de personal.

Por fin el 20 de febrero de 1985, el presidente de la República Miguel de la Madrid Hurtado inauguró la Biblioteca Central de la UNACH. Acompañado por el secretario de Educación Pública, Jesús Reyes Heroles, por el gobernador del estado Absalón Castellanos, entre otros.
El equipo de trabajo con que inició, el Mtro. Arquímedes, las labores de la biblioteca universitaria fueron: Armando Altamira Rodríguez, Ricardo Botello Cortez, René Arjón Castro, Herlinda Hernández Aguilar, Carlos Salazar Gómez, Roberto Valenzuela Valdés, Beatriz Orantes Salinas, Romeo Díaz Abadía, Abraham Domínguez Espinosa (q.e.p.d.), Cutberto Díaz de la Cruz; Maricela Betanzos Reyes, Magnolia Solís, Guadalupe Barrera Galán, Delmar LLaven, Fulvia Córdova Ramos, María Miceli, Rolando Riley Corzo, Rosana López Alfaro, Guadalupe Mandujano, Mario Toledo Peña, Jorge Salinas, Luz María Camas.


Para terminar, López Roblero alude a dos párrafos del discurso inaugural leído por Heberto Morales:
"Somos herederos de los chiapanecos que escribieron en la roca su historia, que se ve desde el infinito, y en honor de esos hombres se han levantado estas nuevas pirámides que albergan un gran acervo cultural que servirán para una formación de lo que será el futuro de Chiapas”.
"De esta biblioteca, parteaguas de nuestra historia, brotará la nueva universidad, que quizá ninguno de nosotros conocerá. Las generaciones que vengan, Irán presentándose poco a poco, respondiendo al esfuerzo de sus maestros y orientadores de que el centro de su vida académica tendrá que ser la biblioteca. Descubrirán por si mismos la verdad de que se puede tener una gran biblioteca, sin universidad, pero jamás una gran universidad, sin una gran biblioteca".

acout600@hotmail.com

Historia mínima del libro


Por Alberto Alejandro Cano Coutiño

El libro a través del paso del tiempo, ha cambiado muchas veces de soporte, pero ha conservado su función más importante que es la de transmitir la información a la humanidad. 

En la prehistoria del libro, como lo analiza el bibliotecario español, Hipólito Escolar,  especialista en la historia del libro y  bibliotecas antiguas, debemos empezar con el libro oral, éste no tiene formato alguno, ya que es la narración de los sucesos y acontecimientos, así como cuentos y leyendas que se fueron transmitiendo por medio del lenguaje oral de generación en generación, fue el  primer libro que subsistió durante milenios, por mencionar algunos, tenemos  libros orales como la misma Biblia, aquí los ancianos tenían la responsabilidad y la obligación de transmitir a los más jóvenes las enseñanzas dadas por Moisés y los profetas, y estos debían aprenderlas de memoria. Otros textos importantes como  la Ilíada y la Odisea de Homero, en el siglo VIII a. C.


Uno de los primeros pueblos en utilizar la escritura fueron los sumerios, que al inicio fue de tipo ideográfica y después evolucionó a fonético silábica; después otro pueblo destacado, los babilonios, utilizaron la escritura de tipo cuneiforme, posterior a esto los Mesopotámicos grabaron las inscripciones cuneiformes en tablas de arcilla, así surgió el primer libro de la humanidad; de esta manera aparecieron las primeras bibliotecas, con colecciones de tablillas, una de ellas fue la de Assurbanipal con más de treinta mil de éstas.

En el tercer milenio a.C., los chinos se destacaron por realizar la escritura en las tiras de bambú en las cuales existían columnas de signos en forma vertical, esta técnica fue utilizada por muchos años y fue complementada con seda y madera, en este soporte fue que se desarrollaron los libros de la gran literatura china, cabe mencionar que aquí fue donde se originó el papel.

Los egipcios atribuían la invención de la escritura jeroglífica al dios de la sabiduría Tot, la que se transformó de la fase pictográfica a la ideográfica y después a la fonética, el material para que esta escritura se desarrollara fue la planta de papiro que crecía en el valle del río Nilo. El papiro tenía la forma de rollos, estaba estructurado por 20 hojas enrolladas alrededor de una varilla de marfil o madera, era resguardado en un recipiente de arcilla. El papiro se utilizó prácticamente hasta finales del siglo III, cuando fue sustituido por el pergamino.

Desarrollado en la antigua ciudad de Pérgamo, el pergamino constaba de un soporte de cuero crudo extraído de animales como el venado, buey, cerdo, cabra, borrego, era por decirlo así un papel de piel animal convertida en hojas aplanadas y lisas que permitía su utilización como material de escritura; esta técnica estuvo en vigor por más de veinte siglos, hasta la llegada del códice, antepasado el libro en su forma actual, es decir, ahora el formato constituía del conjunto de cuadernos formados al doblar una o más hojas y cosidos unos a otros. La etimología de la palabra es caudex, tronco de árbol o corteza. Los códices manuscritos en papel fueron los libros más bellos de la edad media.



 Con el renacimiento, el conocimiento humano empieza a difundirse, es cuando la imprenta es inventada por Johannes Gutenberg en el siglo XV e imprime la primera obra de la cultura occidental: la Biblia Latina. Con esta nueva tecnología se reproducían fácilmente los libros y gradualmente se empieza a prescindir de los copistas, escribanos y planchas de madera.  La aparición de la imprenta de tipos móviles causó una notable revolución cultural, debido a que el libro se hizo asequible a todas las personas y en Europa empezaron los procesos de alfabetización.


En las postrimerías del siglo pasado, se desarrollaron las técnicas de grabación magnetofónica, empezaron a salir el audio casete y el audiolibro. Posteriormente empezaron a proliferar los libros digitales en cd rom e internet,  gracias a esto tenemos el advenimiento de los libros electrónicos o e-books, y con esto a su vez las bibliotecas virtuales o digitales, la mayoría de las bibliotecas más importantes del mundo están digitalizando sus acervos.


En la actualidad estamos inmersos en la era digital y por lo tanto del libro electrónico, una revolución tecnológica más, trayendo sus propias características y retos; pero el tradicional libro impreso no desaparecerá con la implementación de las tecnologías de la información y la comunicación, al contrario, se revalorará su uso y se disfrutará de la calidez de su formato impreso.  Pero en sí lo más importante de los libros no está en el formato, lo más importante es leerlos.

 acout600@hotmail.com
         


martes, 2 de mayo de 2017

Leer por obligación o por placer

Asich

Una de las funciones sustantivas de los centros escolares es la de promover la lectura en los estudiantes,  por lo que  conseguir que éstos aprendan a leer y más que eso, tengan el hábito lector permanentemente, es uno de los tantos retos que la escuela debe afrontar. Manifestó el bibliotecólogo, docente y promotor de la lectura Alberto Alejandro Cano Coutiño.


En el Día Internacional del Libro sostuvo que los docentes han recurrido a muchas estrategias con el afán de acercar a los alumnos a la lectura, esto se puede apreciar en las numerosas experiencias publicadas en revistas especializadas; en ellas, los autores se esfuerzan en hacer leer a los alumnos con más o menos acierto; desde imponer títulos según lo marque el programa de estudios del curso en el nivel correspondiente, como leer en grupo el mismo texto en breves sesiones.
Los educadores a veces han descuidado estos detalles y convierten la lectura en una obligación, quitándole el elemento de entretenimiento y motivación, frustrando a los muchachos con todas esas formas de coerción para que lean. Los estudiosos de la psicología afirman que las acciones placenteras, una vez que son acatadas como una obligación, pierden su interés.
Para acercar los estudiantes a la lectura se les debe ofrecer accesibilidad, de tal manera que se cuente con opciones de obras tales como cuentos, novelas cortas y obras teatrales de acuerdo a sus edades e intereses.
Para este fin, Cano Coutiño, también presidente de la fundación chiapaneca para el Fomento de la Lectura y la Educación A.C., ofrece algunas sugerencias para despertar el interés de esta actividad, no sólo en la escuela sino también en el hogar.
  • Hay que empezar en las bibliotecas públicas y escolares, una opción para acercarse a los autores y temas que puedan gustar;
  • Hay que tener un lugar confortable, luz adecuada y si es al  aire libre mejor; los niños y jóvenes, si nos ven leer aunque sea el periódico, ellos también se unirán al espacio de lectura;
  • Otra alternativa es la de regalar libros  y permitirles que ellos mismos elijan el que más les guste;
  • Así también los padres deberán hacer el esfuerzo por adquirir libros o ir formando una biblioteca particular en casa para que los jóvenes no tengan que salir de casa para leer un libro.
En conclusión, afirma el bibliotecólogo, no se trata simplemente de hacer leer a los estudiantes, la meta es atraerlos a la lectura y hacer que éstos quieran leer por placer y por gusto. 

Impreso o digital, lo importante es leer


Por Alberto Alejandro Cano Coutiño


Independientemente del formato, leer es lo importante. Impreso o digital, las ventajas y desventajas desaparecen cuando el contenido se disfruta.

Aunque en Chiapas no existe un estudio general para saber cuánto se lee, los libros digitales son una opción incipiente aún pero significativa para el fomento a la lectura, asegura Alberto Alejandro Cano Coutiño, presidente de la Fundación Chiapaneca para el Fomento de la Lectura y la Educación A. C. (Fundalec).

En 2016, los resultados de las encuestas realizadas por Módulo de Lectura (Molec), a través del INEGI, aseguran que los mexicanos leen 3.8 libros al año, una cifra baja comparada con Argentina, cuyo índice de lectura es de 4.6, España 7.7 y Alemania 12 libros por año: “El componente mayor de lo que se lee en México son los libros para la escuela el 63.6%, libros de literatura en general el 21.4%, y para el trabajo el 15%”.

Las opciones existen: impreso o digital, por lo que el fomento a la lectura resulta una labor importante, afirma Cano Coutiño: “El libro electrónico es una opción más de lectura, no compite como tal con el libro impreso. Sin embargo, es una tendencia nueva que aumenta, ya que editoriales como FCE, UNAM o Secretaría de Cultura están digitalizando libros y poniéndolos a la venta. Se trata de un futuro provisorio y sería una nueva opción. Sin olvidar la experiencia que ofrece el impreso; la magia que regala cada vez que abres uno”.

El representante de la asociación civil, creada en 2011, dice que para la lectura de libros digitales se requieren de dispositivos electrónicos, como los teléfonos celulares, tabletas y Kindle, por ejemplo, cuya adquisición en ocasiones se dificulta. Aunque reconoce que el consumo de libros contenidos en medios electrónicos o auditivos ha aumentado.

Catedráticos, por su parte, aseveran en torno al impuesto de libros electrónicos (e-book o eBook) y audiolibros (grabaciones de los contenidos de un libro leídos en voz alta), ya que por un lado la Ley del Impuesto al Valor Agregado (IVA) señala en el artículo 2-A, fracción I, que el impuesto se calcula aplicando la tasa del 0% a los valores a que se refiera dicha ley, cuando se enajenan libros, periódicos y revistas, y por otro lado estipula, en el artículo 9, que no se pagará el citado impuesto tratándose de la enajenación, así como el derecho para usar o explotar una obra, que realice su autor. Es decir, al comprar por Internet no se puede saber si se paga o no el impuesto.

Mientras que, en medios nacionales, la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana comparte su entusiasmo de que las librerías son aún un punto de encuentro por excelencia entre autores y lectores, y que han superado cualquier dificultad: “El riesgo es que cada día menos municipios del país tengan al menos una librería, porque las grandes cadenas tienen estudios de mercado e invierte donde ven posibilidades, pero el pequeño librero arriesga su capital por un proyecto cultural, sin que signifique que las primeras no lo tengan”.

En cuanto a los libros electrónicos, los empresarios coinciden en que hay inconvenientes aún, pues para ello se requiere una cobertura total en materia de dispositivos móviles (computadoras, tabletas, teléfonos inteligentes y otros), además de la infraestructura que lleve conectividad a todos, de modo que la “solución es tener libros físicos para prestar, regalar, comprar, y llevar a donde quiera. Para eso debe haber librerías en cada municipio del país, además de bibliotecas públicas dotadas de ejemplares que cubran todas las materias del conocimiento humano, porque el instrumento portátil por excelencia, la extensión del conocimiento, es el libro impreso”.

Actualmente, el 94 por ciento de los municipios del país carecen de una librería o una biblioteca pública, de las cuales existen casi siete mil en territorio nacional, con sus propias dinámicas económicas, de presupuesto, una situación en la que Fundalec destaca que las bibliotecas deberían ser el eje central de la educación; sin embargo, la mayoría se halla en la marginación porque no reciben apoyo.

El libro impreso y digital son dos opciones importantes en la lectura, cada uno con sus propias cualidades y contratiempos, y Chiapas es un terreno fértil para su promoción, aunque sus índices son bajos existen posibilidades, por lo que requiere del trabajo en conjunto entre asociaciones, empresarios y público en general.

martes, 7 de junio de 2016

Clausuran con gran éxito el Librofest 2016


Participaron más de 60 editoriales que ofertaron sus libros a alrededor de 18 mil personas que acudieron desde el pasado 30 de mayo a la Unidad Azcapotzalco de la Universidad Autónoma Metropolitana; "es un esfuerzo por llevar a la comunidad, además de la cultura, el sentido de solidaridad”, dijo el rector Romualdo López Zárate 

Ciudad de México, a 4 de junio de 2016

Con una asistencia de aproximadamente 18,000 personas durante los seis días del LibroFest, el rector de la Universidad Autónoma Metropolitana unidad Azcapotzalco (UAM-A), Romualdo López Zárate clausuró la edición 2016.

López Zárate explicó que es esencial la cultura, lo que le da razón de ser al LibroFest Metropolitano. “Nos da nostalgia que se termine esta edición, pues se trata de un trabajo que lleva meses, pero vale la pena pues es un esfuerzo por llevar a la comunidad, además de la cultura, el sentido de solidaridad”, destacó el académico.

El LibroFest logró que en esta edición existiera la participación del municipio de Tlalnepantla, la del Instituto Politécnico Nacional y de la Universidad Nacional Autónoma de México, que ofrecieron una serie de actividades para la comunidad universitaria y el público en general.

En esta ocasión en el LibroFest participaron 60 editoriales, entre las que destacan Selecciones Readers Digest, Librerías Gandhi, Siglo XXI Editores, Fondo de Cultura Económica, Libros UNAM, NBK Libros, Editorial Trilce, Dirección de Publicaciones del IPN, Ediciones del Lirio, Editorial Trillas, Grupo Editorial Éxodo, Editorial Novum, Editorial Educal, Ediciones Urano, Sísifo Ediciones y Editorial Trillas, por mencionar algunos.

Además se contó con la colaboración de 150 voluntarios que forman parte de la comunidad estudiantil de la Universidad Autónoma Metropolitana y asistieron más de 1,500 niños de las escuelas públicas y privadas que se encuentran alrededor de la casa de estudios de Azcapotzalco.

Finalmente, Oscar Lozano, director de la División de Ciencias Sociales y Humanidades de la UAM- Azcapotzalco e integrante del Comité organizador del LibroFest 2016, expresó su alegría por llegar con buenos resultados, donde la UAM extrapoló la cultura, consolidándose día con día.

El próximo año el LibroFest regresará con más actividades y se prevé la participación de más editoriales, con el fin de integrar a la comunidad estudiantil, académica y más allá de los alrededores de Azcapotzalco.

martes, 31 de mayo de 2016

CULTURA Y EDUCACIÓN NECESARIAS PARA RESOLVER LOS PROBLEMAS DE MÉXICO: LIBROFEST 2016



* “El LibroFest Metropolitano es un Festival que traspasa las fronteras de la Universidad para acercar a la comunidad rural a la ciencia, el arte y la cultura": embajador de Cuba en nuestro país

Ciudad de México, a 30 de mayo de 2016
Esta mañana se llevó a cabo la inauguración del Festival LIbrofest Metropolitano 2016, en las instalaciones de la Universidad Autónoma Metropolitana, donde el rector, doctor Romualdo López Zárate, destacó que México tiene en la educación y la cultura la solución a los problemas que enfrenta.

“El problema de México no es otro que un problema de cultura y de educación, particularmente de una educación que tenga como propósito arraigar ideas definitivas en vez de favorecer una dependencia en nuestro criterio.

“Los libros enriquecen la vida, desarrollan la consciencia personal y la cultura nacional, conservan el saber y nos abren nuevos horizontes, favorecen la imaginación, la creación, la investigación, la innovación, estimulan el debate y con ello construimos democracia,” destacó.

Durante 6 días, afirmó el rector, la UAM se transforma en un lugar de encuentro entre autores, editores y público, entre maestros, estudiantes y promotores de la cultura.
“No podemos ver al LibroFest como un lugar sólo para quienes han tenido el privilegio de acceder al ámbito lector, queremos que se constituya como una opción para que la sociedad pueda beneficiarse de ella”.


Por su parte, el rector general de la Universidad Autónoma Metropolitana, el doctor Salvador Vega y León, resaltó que la lectura es parte fundamental del desarrollo de un ser humano por lo que el LibroFest es la vía perfecta para permear a la sociedad.
“Permitirá al público un encuentro con la cultura y el acceso al conocimiento que son fundamentales para el desarrollo de los países, puesto que mediante la cultura y la educación se puede coadyuvar para contribuir con soluciones a los problemas nacionales e internacionales.


“Es también una oportunidad de mostrar a la sociedad en general el talento de los mexicanos en el ámbito académico pues como bien se sabe, en las publicaciones y producciones académicas se reconoce y aplaude el esfuerzo de maestros y alumnos”.
En su oportunidad, el embajador de Cuba en México, Dagoberto Rodríguez Barrera, celebró la participación conjunta de ambas naciones Unidas por el arte y la cultura.


“Es un honor y un compromiso el ser considerado el país invitado al LibroFest 2016; así se concreta una vez más la relación que existe entre México y Cuba, porque este homenaje a Cuba, a su cultura, a sus libros, a su literatura, es una forma que su país tiene de reconocer esta relación”.

En la inauguración estuvieron entre otros Ismael Ordóñez Mancilla, secretario Técnico del Consejo Editorial de la Administración Pública Estatal, del Estado de México; Patricia E. Alfaro Moctezuma, rectora de la Unidad Xochimilco; Paola Morán Leyva, directora de la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil; José Octavio Náteras Domínguez, rector de la Unidad Iztapalapa; Pablo Moctezuma Barragán, jefe Delegacional en Azcapotzalco; Eduardo A. Peñalosa Castro, rector de la Unidad Cuajimalpa; Aurora Denisse Ugalde Alegría, presidenta Municipal Constitucional de Tlalnepantla de Baz; Oscar Lozano Carrillo, director de la División de Ciencias Sociales y Humanidade; David Oviedo González, director del Instituto de Cultura y Parque Naucalli, de Naucalpan de Juárez; Aníbal Figueroa Castrejón, director de la División de Ciencias y Artes para el Diseño; Ma. Lourdes Delgado Núñez, directora de la División de Ciencias Básicas e Ingeniería y Patricia Stevens Ramírez, representante de Comité Organizador del Librofest Metropolitano 2016.